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Intolerancias y alergias alimentarias

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¿Qué es la intolerancia alimentaria?

  • La intolerancia a un alimento se caracteriza por la incapacidad para digerirlo y metabolizarlo.
  • En la intolerancia no interviene ningún mecanismo de defensa inmune.

¿Qué hay que saber sobre la intolerancia?

  • Es una reacción adversa del organismo frente a un alimento.
  • El componente extraño no llega al torrente sanguíneo ya que no ha podido ser absorbido.
  • Las intolerancias más comunes son: A la lactosa, Al gluten (enfermedad celíaca).

Intolerancia a lactosa

¿Qué síntomas tiene?
• Náuseas.
• Retortijones.
• Hinchazón del vientre.
• Gases.
• Diarrea de olor fétido.

Se alivian entre 30 minutos y 2 horas después de comer o beber alimentos que tengan lactosa

¿Qué es la alergia a la proteína de la leche de vaca?

Cuando un bebé es alérgico a la leche, significa que su sistema inmunitario, que normalmente combate las infecciones, reacciona de forma desproporcionada a las proteínas de la leche de vaca. Cada vez que el bebé toma leche de vaca, su cuerpo cree que las proteínas que contiene son invasores nocivos y se esfuerza en combatirlos. Esto […]

¿Qué es la alergia alimentaria?

La alergia o hipersensibilidad alimentaria es la reacción adversa que presenta un individuo tras la ingestión, contacto o inhalación de un alimento, con una causa inmunológica comprobada.

¿Qué hay que saber sobre la alergia alimentaria?

• Es una respuesta exagerada de nuestro sistema inmunológico a un alimento.
• Produce anticuerpos para “defenderse” y “acabar” con ese supuesto alimento agresor.
• El alérgeno es aquella sustancia que puede provocar una reacción alérgica.
• En algunas personas, el sistema inmunitario las reconoce como “extrañas” o “peligrosas”.

Causas

Los principales alimentos que producen reacciones alérgicas son:
• Leche de vaca.
• Huevo.
• Pescado.
• Marisco.
• Leguminosas: lentejas, guisantes, soja, garbanzos, judías verdes, habas, etc.
• Cereales.
• Frutas frescas (fresas, melocotón, albaricoques…).
• Frutos secos.

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¿Qué síntomas tiene?

• Digestivos:
 Vómitos con o sin diarrea.
 Dolor abdominal tipo cólico.


• Cutáneos:
 Picor, dermatitis atópica.
 Hinchazón de labios, boca, lengua, cara y/o garganta.
 Urticaria, enrojecimiento de la piel o eccema.


• Respiratorios:
 Moqueo o congestión nasal, estornudos.
 Tos, asma o dificultad para respirar.


• Anafilaxia.

“Reacción generalizada que afecta a todo el organismo y que requiere actuación inmediata.
• Supone gravedad extrema por el riesgo de parada cardiorrespiratoria.
• Afortunadamente es la forma más infrecuente”.

¿Cómo prevenirla?


• Conocer todos los niños alérgicos y a qué (fichas de alumno).
• Evitar los alimentos prohibidos.
• No “contaminar” los alimentos del niño alérgico al manipularlos.
• Preparar primero y por separado los alimentos de los niños alérgicos.
• Evitar los intercambios de alimentos entre niños.
• Seguir normas de manipulación y cocinado de los alimentos en el comedor escolar.

Recuerda que si tu hijo padece cualquiera de estos síntomas debes acudir a tu doctor.

Espero que esto te haya ayudado, si tienes alguna duda puedes dejarme tu comentario. También te invito a seguirme en mis redes sociales Pinterest, Facebook, Twitter e Instagram. Saludos.

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Alimentación infantil

Mi hijo no come, crisis del año.

A los 6 meses de edad iniciaste la introducción de alimentos complementarios y comía de todo. Pero, luego del año no quiere comer nada, deja toda la comida, solo la prueba y hasta la rechaza.

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En esta etapa suponemos que el bebé ya va a comer cada día un poco más y, quizá, mamar un poco menos. Si el bebé ya comía* sólidos con cierta facilidad es posible que se niegue ahora a comer o que coma cantidades muy pequeñas de un par de alimentos, rechazando cualquier oferta para comer más.

La teta no la dejan, ni tienen intención. Lo que hace que la madre reciba mil comentarios negativos: “Claro, si sabe que hay teta no come”, “Hasta que no le dejes de dar el pecho no va a comer”, “¿Cómo quieres que coma si se pasa el día a la teta?”, “No le des más teta y verás cómo come”…

Infusiones y Café?

¿qué le pasa al niño?

Pues te cuento que luego del año de vida, los bebés van a tener un gran cambio en su organismo. Han reducido enormemente la velocidad con que crecen, recuerda que en 12 meses tu bebé triplicó su peso al nacer.

La velocidad de crecimiento de los niños se ralentiza al año. Dejan de comer porque dejan temporalmente de crecer y saben que no necesitan una gran cantidad de alimentos en esta etapa. Se regulan y siguen mamando, por lo que no dejan de comer. Siguen tomando teta, que les aporta la mayoría de los nutrientes que necesitan.

Cuando vuelven a acelerar su crecimiento, entre los 15-18 meses, de nuevo muestran interés por los alimentos y comen lo que necesitan.

¿Qué puedo hacer?

Seguir con la lactancia o destetar es una decisión que solo atañe a cada madre y a su bebé. Te podemos decir que destetar va a hacer que coma un poco más pero no va a producir un cambio radical en el comportamiento de tu bebé respecto a la comida.

Si sabes que esta situación es normal, si sabes que tu bebé está bien porque es alimentado con tu leche… es probable que la situación y los comentarios sean más llevaderos.

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* Si antes de la crisis el bebé no comía absolutamente nada y, al año, sigue sin mostrar ningún tipo de apetito, sería prudente que el pediatra valorara la necesidad de realizar una analítica de sangre para comprobar los niveles de hierro del bebé que pueden afectar a su apetito.

** Ante cualquier duda sobre la evolución de peso o de salud de tu hijo, no está de más acudir al pediatra para que pueda valorarlo.

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Alimentación infantil

Consejos para que tú hijo coma frutas

Las frutas son fundamentales en la dieta de los niños, al igual que para los adultos, por múltiples motivos: proporcionan algunos nutrientes casi exclusivos -como la vitamina C, solo presente en frutas y verduras-, son fuente de fibra y antioxidantes, casi no contienen grasa y ayudan a mantener una correcta hidratación (todas tienen un alto contenido de agua) y a eliminar el exceso de líquidos y toxinas, dado su carácter diurético.

El problema es que no siempre resulta sencillo que los más pequeños acepten las frutas incluidas en su menú. Los niños tienden a mostrarse reacios a probar comidas nuevas, sobre todo cuando los gustos son algo fuertes, o ácidos, como ocurre con algunas frutas, y también cuando la textura es fibrosa o hay que realizar alguna tarea adicional antes de llevárselas a la boca (pelar, quitar semillas, etc.). Por eso, siempre vienen bien algunos consejos para animar a los niños a comer frutas (y no desesperar en el intento).Predicar con el ejemplo. Esto es básico: los niños imitan y quieren parecerse a los mayores. En una casa donde la fruta no forma parte de la dieta de los adultos, es muy difícil incluirla en la de los pequeños. Además, si comen fruta, los mayores harán bien no solo a los niños, sino también a sí mismos. Se debe procurar, por otra parte, que las frutas estén visibles en el paisaje cotidiano, lo cual se puede lograr con la presencia de una fuente con una buena variedad en la mesa del comedor o en la cocina.

Entrar por los ojos. Lo que más les gusta a los niños es jugar y, a menudo, viven el momento de la comida como una interrupción de su entretenimiento, que preferirían evitar. Por eso, una de las alternativas es lograr que la comida también tenga su toque de diversión. Una de las maneras de conseguirlo es a través de los cortes de las piezas de fruta y las posibles combinaciones. Es mucho más atractivo para el niño, y acrecentará sus ganas de comer, recibir una fuente multicolor, con trozos de fresa, manzana, naranja, melocotón y kiwi cortados en tamaños y formas similares, que una sola fruta entera. Otra alternativa es presentar los pedazos de fruta en un palillo de madera, a modo de brocheta.

Combinar las frutas con otros productos. Este consejo se parece al anterior, pero en este caso, no solo se presenta la fruta de una manera original, sino que se mezcla con otros productos para obtener resultados nuevos. Un buen recurso es incluir trozos de fruta en leche o yogur natural, incluso, las empresas de productos lácteos comercializan desde hace tiempo este tipo de combinaciones. La manzana y algunos quesos, como el brie, dan también muy buenos resultados. Se pueden combinar tostas con finas rodajas de plátano. El único límite lo marcan la imaginación y el paladar.

Promover la participación de los niños. Esta colaboración puede lograrse en la preparación de los alimentos. Mientras la persona mayor cocina, el pequeño puede pelar las frutas, organizar su presentación o realizar alguna otra tarea que no implique riesgos. Este contacto y su cercanía con la fruta ayudará a que aumenten sus deseos de probarla. También se puede incluir al niño en la toma de decisiones con preguntas como: “¿Qué comemos hoy, plátano o mandarina?”. Esto no solo ayuda a que se sienta más implicado con la fruta, y como consecuencia más propenso a comerla, sino que además permite conocer mejor sus gustos y preferencias.

No obligar ni insistir demasiado. Si comer fruta se convierte en una exigencia, y ofrecer supone un momento de tensión y discusiones, es probable que el niño acabe por asociar la fruta con situaciones negativas, lo cual causará un comportamiento contrario al deseado. Si el pequeño se niega después de algunas propuestas, lo más conveniente es dejarle. Pero si el adulto come más tarde la fruta que el niño ha rechazado y manifiesta lo agradable que es su sabor y lo mucho que la ha disfrutado, el pequeño aumentará su curiosidad y sus deseos de imitar y de complacer a quien le cuida. Si no en ese momento, quizá la siguiente vez sí quiera comerla.

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Cafeína en niños⚠️

Eres de esas personas que se levantan y va por su taza de café? Ya le das café a tu niño?

Muchos al leer el título, dirán de seguro, yo jamás le daría café a mi hijo. Pero ¿sabías que la cafeina, también se encuentra en las bebidas negras? Como los refrescos de cola, la malta, el nestea, o los tés.

La cafeína estimula el sistema nervioso central y, a dosis reducidas, hace que las personas se sientan más alerta y con más energía.

Cuando se excede de su consumo, podemos encontrar síntomas como nerviosismo, molestias estomacales, dolores de cabeza, dificultad para concentrarse, dificultad para conciliar el sueño.

⚠️Los niños NO deberían consumir esa sustancia, realmente el dar un refresco a un niño conlleva a riesgos de obesidad y diabetes, producir caries por el exceso de azúcares.⚠️

Muchas mamás me dicen, Dra. pero es que el niño me pide, ¿Cómo hago? Si te pide, dale agua, o dale otra cosa de beber, la salud de nuestros hijos siempre va por delante, recuerda que ellos comen las cosas porque nosotros se las damos.

Si tu hijo o hija consumen cafeína y deseas cortar esa dependencia; empieza por disminuir la cantidad u ofrecerles versiones libres de cafeína. Evita comprar bebidas o alimentos con cafeína para la casa y dale más espacio a bebidas más saludables como el agua, jugos 100% de fruta

¿CUÁNTA CAFEÍNA TOMAS?☕⁣
¿Cómo va el lunes? ¿Cuesta arriba? ¿Eres de los que toma cafeína para poder con el día? Mira si te estás pasando con su consumo.⁣

LÍMITE DE CAFEÍNA POR PERSONA⁣
– Adultos: 400 mg al día, 4 tazas de café.⁣

⁣- Niños y adolescentes: 3 mg de cafeína por cada kilo que pesen. Por ejemplo: un niño de 12 años que pese 38 kilos no debe sobrepasar los 114 mg de cafeína al día, unas 2 latas de cola.⁣

– Embarazo: mejor evitar su consumo o no más de 200 mg al día, 2 tazas de café.⁣

– Lactancia: mejor evitar su consumo o no superar 200 mg de cafeína al día.⁣

⚠️ Los efectos estimulantes suelen empezar entre 15 y 30 minutos después de haber ingerido el alimento o la bebida y pueden durar varias horas. ⁣

⚠️ Puedes tardar en eliminar la mitad de la cafeína ingerida entre 2 y 8 horas. ⁣

Si tienes preguntas o comentarios déjalos aquí, si quieres seguir recibiendo nuestras publicaciones sobre temas de mujer no olvides suscribirte.v

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Riesgos de la introducción precoz de la alimentación complementaria

Las recomendaciones sobre la edad en la que empezar la alimentación complementaria han ido cambiando a lo largo de los años. Originalmente, a principios del siglo pasado, los bebés tomaban lactancia materna hasta los 12 meses.

El hecho de que aparecieran ciertas deficiencias en hierro y vitamina C hizo que se adelantase la edad de introducción de nuevos alimentos, y desde entonces, las recomendaciones han variado desde la introducción tan temprana como a las 3-4 semanas (cereales en biberón) como la actual, a los 6 meses de edad, pasando por una época en la que la recomendación era de aproximadamente las 12-16 semanas (3-4 meses).

En la actualidad, parece haber evidencia suficiente para afirmar que la ventana más apropiada para la introducción de la alimentación complementaria se da alrededor de los 6 meses. Además, no existe ninguna evidencia adicional que apoye la necesidad de posponer la introducción de alimentos típicamente alergénicos como pescado, frutos secos o huevos más allá de los 6-7 meses, para prevenir el desarrollo de este tipo de alergias, ni siquiera en el caso de antecedentes familiares de alergias.

Para poder ingerir alimentos diferentes a la leche, es conveniente que el organismo tenga la maduración necesaria a nivel neurológico, renal, gastrointestinal e inmune. Se considera que un bebé está preparado cuando adquiere las destrezas psicomotoras que permiten manejar y tragar de forma segura los alimentos.

Como cualquier otro hito del desarrollo, no todos los niños lo van a adquirir al mismo tiempo, aunque en general estos cambios suelen ocurrir en torno al sexto mes. Se requiere:

❖ Presentar un interés activo por la comida.

❖ La desaparición del reflejo de extrusión (expulsión de alimentos no líquidos con la lengua).

❖ Ser capaz de coger comida con la mano y llevarla a la boca.

❖ Mantener la postura de sedestación con apoyo.

Una introducción muy precoz de la AC puede conllevar riesgos a corto y largo plazo. Si no hay disponibilidad de LM antes de los 4 meses, se deberá utilizar únicamente fórmula de inicio (tipo 1) como sustituto. Entre los 4 y 6 meses no se han encontrado beneficios de la introducción de la alimentación en niños amamantados y sí se ha visto un aumento de las infecciones, tanto en países en desarrollo como en países desarrollados. Por tanto, la recomendación actual es esperar a los 6 meses para comenzar con AC en los niños con LM. En los lactados artificialmente, la recomendación es menos unánime, aunque en todo caso nunca comenzar antes del cuarto mes.

A corto plazo:

  • Posibilidad de atragantamiento.
  • Aumento de gastroenteritis agudas e infecciones del tracto respiratorio superior.
  • Interferencia con la biodisponibilidad de hierro y zinc de la leche materna.
  • Sustitución de tomas de leche por otros alimentos menos nutritivos.
  • Aparición de alergias por alimentos.
  • Los riñones del bebé aún están inmaduros y pueden sobrecargarse con proteínas o sal en los alimentos.

A largo plazo:

❖ Mayor riesgo de obesidad.

❖ Mayor riesgo de eccema atópico.

❖ Mayor riesgo de diabetes mellitus tipo 1.

❖ Mayor tasa de destete precoz, con los riesgos añadidos que esto conlleva.

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