Porque los niños no deben usar celulares ni tabletas

Para las generaciones anteriores a la aparición del Internet en 1994, el mundo era completamente distinto: los teléfonos estaban en casa y en casa se quedaban, los computadores funcionaban apenas como procesadores de datos y documentos, pero sin conectividad social. El correo se recibía en papel y no siempre llegaba.

La cultura actual está estrechamente conectada a los dispositivos electrónicos, tales como el computador u ordenador personal, los celulares y las tabletas. Estos dispositivos no solo han cambiado nuestros conceptos del trabajo y del entretenimiento, sino incluso nuestra manera de relacionarnos.

En ese mundo están creciendo los niños de esta generación, pero a diferencia de la época de sus padres o abuelos, estos niños nunca han conocido un mundo distinto.

Los padres de hoy, de hecho, difícilmente le niegan a sus hijos un celular o tableta por varias razones: 1) por seguridad; 2) para darles lo que ellos nunca tuvieron; 3) para facilitarles la aceptación en el grupo de iguales (escuela y otras actividades grupales) y 4) para entretenerlos. Pero ¿se ha preguntado alguna vez la consecuencia de esto en su desarrollo?

Muchos investigadores y científicos se han dado a la tarea e medir el impacto de las nuevas tecnologías, particularmente los celulares y las tabletas, en los niños menores de 12 años. Y aunque es cierto que pueden estimular ciertas habilidades, no lo es menos el hecho de que afectan negativamente su crecimiento, aprendizaje y conducta. ¿Quiere saber cómo? Siga leyendo.

Razones para limitar el uso de celulares y tabletas en menores de 12 años

Genera adicción

De la misma manera que las drogas ilícitas o el alcohol, los dispositivos electrónicos generan adicción, pues estimulan la misma área del cerebro, conocida como la vía fronto-estriatal.

Afecta la interacción social y genera ansiedad

Los celulares y tabletas son instrumentos sumamente adictivos. Ellos demandan nuestra absoluta atención como individuos, por lo tanto, usarlos implica abstraerse del entorno social. Los niños que han crecido en este ciclo de la historia, bajo el impacto de estos artefactos, desarrollan problemas al interactuar con otras personas, dado que solo pueden hacerlo a través de la mediación tecnológica. Esto genera mayor ansiedad.

Específicamente, los mensajes de texto indicen en el desarrollo del tono de la voz, el lenguaje corporal y la expresión facial, así como en la capacidad de interpretar las señales que dan otras personas. Además, estos evitan que desarrollen conversaciones directas, lo que impide la adecuada solución de los problemas que enfrentan en su entorno. De hecho, no enfrentan los problemas. Con facilidad, se hayan en un círculo vicioso porque se limitan a escribirse, y de la manera en que lo hacen, es casi imposible solucionar sanamente cualquier asunto.

Estimula el comportamiento agresivo

Aunque no todas las personas responden de la misma manera a las influencias de los contenidos expuestos en los dispositivos electrónicos, sí se ha registrado una tendencia en el aumento de pensamientos antisociales y comportamiento agresivo asociado a los videojuegos y contenidos con antivalores disponibles en las redes sociales.

Dificulta el aprendizaje

El primer aspecto del aprendizaje que afectan estos dispositivos es la capacidad de concentración. Esto se debe a que celulares y tabletas estimulan las actividades de entretenimiento múltiple y paralelo, lo que acostumbra al cerebro al constante cambio de atención. Altera también la memoria visual, la capacidad de finalizar una tarea y la imaginación.

Afecta el sueño

El uso de celulares y tabletas durante la noche afecta tanto la capacidad de dormir como la calidad del descanso, ya que inhibe la producción de melatonina, hormona necesaria para la estimulación del ciclo del sueño. Los niños requieren dormir mínimamente unas 8 horas diarias para desarrollarse adecuadamente.

Afecta la salud mental

Si sumamos cómo son usadas las redes sociales en los entornos juveniles y a que están expuestos los muchachos, el panorama resulta mucho más alarmante. Vea usted una lista de los tipos y medios de mensajes que reciben o hacen los chicos, y que los exponen a problemas psicológicos potenciales de gravedad:

  • Presión sexual. Los niños pueden recibir mensajes sexuales de sus compañeros u otras personas, y pueden ser inducidos a participar en sexting, lo cual puede afectar su comprensión del tema y traer otros daños a su personalidad.
  • Acoso cibernético. Los niños sufren de acoso a través de las redes. Pueden ser ridiculizados a través de testimonios de facebook, memes, vídeos publicados sin su autorización, etc. Esto genera en ellos depresión. Ya se han reportado, de hecho, episodios de suicidio ligados a este tipo de acoso.
  • Depresión de Facebook. Facebook es una vitrina de la “felicidad”, de los “logros” y los “triunfos” de todos. Mucho de lo que se comparte, no es real o auténtico, pero en todo caso, es una selección de la realidad, que genera en los niños la sensación de que otros son felices mientras ellos no lo son.
  • Publicidad. Las redes sociales detentan los datos de los criterios de uso de internet que hacemos y de nuestros intereses. A partir de allí, nos envían publicidad orientada a nuestra particularidad. Los niños, por tanto, reciben este tipo de mensajes y son manipulados mediante las estrategias de mercadeo.

Aumenta las posibilidades de sufrir de obesidad

Según las investigaciones recientes, existe una relación estrecha entre el uso de dispositivos electrónicos y el Índice de Masa Corporal (IMC) en los niños y jóvenes por dos razones: porque estimula el sedentarismo y porque los jóvenes comen chucherías nada alimenticias durante sus jornadas de juego y entretenimiento.

Los expone a la radiación

La elevada exposición a la radiación de celulares y tablets aumentan el riesgo de padecer cáncer. Esto es peor en los niños, ya que su cabeza absorbe 2 veces más la radiación que un adulto, y su médula ósea 10 veces más.

Genera problemas visuales

Tanto en niños como en adultos, la alta exposición a las pantallas de los dispositivos electrócnicos genera problemas visuales, tales como visión borrosa, dolor de cabeza y ojos irritados o adoloridos.

Afecta la postura

La posición que exige el uso constante de estos dispositivos afecta la postura de los jóvenes, lo que genera trastornos músculoesqueléticos.

Afecta la salud en general

Además de todo lo que hemos indicado, que ya suma bastante en contra de la buena salud, la sobre-exposición a los dispositivos electrónicos aumenta el riesgo de contraer enfermedades y generar malestar.

¿Cómo limitar o administrar el uso de los dispositivos electrónicos?

El panorama es muy complicado, sobre todo si nuestros hijos ya han incorporado celulares y tabletas a sus rutinas diarias. Pero usted aún puede intervenir positivamente. Vea los siguientes tips:

  • Ponga horarios y reglas de uso. Algunas podrían ser: suprimir el uso de celulares durante el almuerzo; apagar celulares y tabletas media hora antes de dormir; establecer horarios de consumo de internet y promover o proveer de otras actividades en el resto del día.
  • Establezca una edad razonable para el uso de dispositivos electrónicos.
  • No compre plan de datos para el celular de sus hijos.
  • Estimule actividades al aire libre siempre que pueda.

Educa a tu niño con el ejemplo, no uses pantallas una hora antes de dormir.

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