Brotes de crecimiento

Aunque la lactancia es hermosa, no es tan fácil como parece (sobre todo para las mamás primerizas); se necesita tiempo, dedicación y MUCHA paciencia para lograr que el bebé se alimente y quede satisfecho.

¿Tu bebé demanda más el pecho, sientes que se queda con hambre o hace rabietas al momento de amamantarlo, presenta rechazo al seno?  Tranquila, puede ser una crisis o pico de crecimiento. Un periodo de adaptación y ajuste.

La producción de leche materna se regula mediante la demanda del bebé, a más demanda más producción de leche.  A pesar de eso, existen situaciones en las que por diversos motivos los bebés parecen no estar satisfechos o incluso parecen estar incómodos mamando, mami toda insegura siente que no lo está alimentando.

Sabemos que, durante el proceso de lactancia, no todo es como lo venden las imágenes de Google, seamos honestas, las cosas no siempre salen como uno se las imagina y aparecen algunas dificultades, que bien con ayuda e información correcta podemos hacerle frente, y mientras esa ayuda llega muchas veces deseamos tirar la toalla.

Este comportamiento suele causar mucha preocupación, y si no conocen estos episodios de modificación de la demanda y del comportamiento del bebé se puede caer en el error de empezar a suplementar al bebé con leche artificial e incluso dejar la lactancia.

La mami se desespera al ver su bebé peleando con la teta, llora o la rechaza va a pensar que no tiene leche suficiente. A eso le sumamos las personas que vienen a decir “tu leche no es suficiente”, “sabe mala”, “dale fórmula”.

Durante la lactancia, hay momentos específicos en el desarrollo del bebé en los que se puede producir un ajuste entre la oferta y la demanda de leche y que se puede interpretar como un problema, pero que tiene que ver con el crecimiento del bebé. Lo podemos definir como: un periodo de adaptación y ajuste ante los cambios que tiene que ver con el crecimiento de tu pequeño.

Llamamos crisis, brotes o escalones de crecimiento a las situaciones donde el bebé parece no estar conforme con la producción de leche de su madre. Por suerte la mayoría de los bebés experimentan estas situaciones a una edad similar, lo que nos permite entender su comportamiento.

Pongamos el caso ideal que hemos iniciado la lactancia con nuestro recién nacido sin dificultades y estamos disfrutando de esos primeros momentos de la maternidad y paternidad. ¡Y hasta aquí todo maravilloso! 

No todos se producen a la edad que mencionamos aquí, recuerda que es una edad estimada.

Primer brote de crecimiento

Pero alrededor de la segunda o tercera semana, nuestro bebé, que ya ha recuperado el peso del nacimiento, al que ya le teníamos ‘pillado el truco’ de las tomas a demanda, de sus tiempos de sueño y demás, parece que no se despega de la teta en todo el día, pide mamar de forma muy frecuente, con tomas seguidas incluso algunas cada media hora, y llora si no lo ponemos al pecho.  ¿qué está pasando?

En este momento da su primer estirón de crecimiento, puede ser inesperado por la madre porque su bebé estará inquieto, querrá estar cargado constantemente y querrá estar en el seno. Solo está tranquilo con el pecho en la boca, puede incluso vomitar un poco para vaciar su estómago y volver a buscar el pecho.

Es tan impactante este cambio que en ocasiones, la madre y quienes están a su alrededor pueden dudar de su producción de leche. Una vez que el cuerpo de la madre entienda el mensaje y aumente la producción, el bebé va a estar tranquilo.

Amamanta a libre demanda, aunque esto te parezca agotador y pases el día entero dando teta. Evita el uso de bobos o biberones que pueden confundir a tu bebé. No le des leche en biberón aún sea la leche materna extraída, ya que lo que necesita en que tu bebé estimule al pecho.

6-7 semanas

Llega el segundo brote, hay un cambio en la composición de la leche y también su sabor se torna salado. Se muestra irritable, incómodo, llora más de lo normal, hace rabietas y ruidos al mamar. Aumenta la frecuencia de las tomas y jalonea el pezón.

Todo pasará pronto, es cuestión de que se adapte al nuevo sabor de la leche. Continúa la lactancia a libre demanda, sólo son unos pocos días y todo volverá a la normalidad.

3 meses

 Se considera la más delicada y compleja porque puede tardar hasta un mes en superarse. En ésta,  el bebé realiza tomas muy espaciadas y se tarda minutos en alimentarse, cuando antes lo hacía en más tiempo. Incluso, las mamás pueden pensar que se queda con hambre.

No obstante, en este momento el bebé ya puede succionar en unos minutos la leche que necesitan y están más atento a todo lo que les rodea, por lo que aprovechan el tiempo para explorar, conocer y sentir.

Las mamás pueden pensar que se quedan sin leche, pero no es así; el cuerpo es tan sabio que las glándulas mamarias están preparadas para producir leche en el momento en que el niño lo necesite. Tarda solo 2.2 minutos en hacerlo.

A los 12 meses. 

En esta etapa los niños ya combinan la lactancia con alimentación complementaria. Sin embargo, se nota una disminución en la ingesta de alimentos y preferencia por la leche materna.Esto pasa porque los niños experimentan un crecimiento muy lento, pero cuando se vuelve a acelerar (entre los 15 y 18 meses), todo regresa a la normalidad.

 A los 24 meses.

Si aún continúan con la lactancia, las mamás se darán cuenta que sus pequeños demandan la toma de leche materna de forma continua, muy similar a cuando era recién nacido. Todo se debe a la etapa de desarrollo y de independencia que experimentan a esa edad. Dura unos meses, hasta que los bebés adquiere más seguridad en sí mismos.

Qué hago?

Bueno, comprobando primero que está sano, entendemos que el bebé está creciendo y por ello necesita suplir sus necesidades de alimento, aumenta la cantidad de leche por toma, se alarga el tiempo entre una toma y otra. Mucha paciencia de parte de mami, recordar que lo hacemos por el bebé.

El bebé necesita aumentar la producción de leche de su madre, la única manera de conseguirlo es mamar sin tregua durante un par o tres de días, consiguiendo así una producción de leche óptima, una vez logrado el objetivo, el niño volverá a hacer tomas más espaciadas y la lactancia retomará su curso más tranquilo de demanda.

 Al pecho no le podemos ‘añadir cachitos’ y necesita unos días de adaptación pero mientras atendamos a las tomas a demanda, el bebé va a estar bien, y va a seguir creciendo sano y satisfecho. 

Si dudas de tu producción, puedes ver la cantidad de pampers que moja o ensucia, es buen indicativo de que está comiendo. Recuerda que si aumenta talla o peso en los controles de crecimiento con su pediatra es porque lo estas alimentando bien, tu bebé no debe ser obeso, sí debe estar sano.

También te recomendamos el libro Lactancia Materna, Guía Para la Madre, el cual te brinda la información básica para que puedas lactar a tu bebé con éxito. Más adelante seguiré hablándoles de los demás brotes de crecimiento, así que no dejen de suscribirse para recibir las notificaciones.

Si tienes preguntas o comentarios déjalos aquí, si quieres seguir recibiendo nuestras publicaciones sobre temas de mujer no olvides suscribirte. Nos gustaría saber si conocías de los brotes de crecimiento y cómo ha sido tu experiencia.

Espero que esto te haya ayudado, si tienes alguna duda puedes dejarme tu comentario. También te invito a seguirme en mis redes sociales Pinterest, Facebook, Twitter e Instagram. Saludos.

Categorías:Lactancia

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